Aquí en la blogosfera la gente vende sus grandezas y esconde sus vergüenzas de manera descarada.
No hay más versión de los hechos que la del que escribe. Yo siempre fui para esas cosas raro y siempre me gustó escuchar a las dos partes. Quizás por eso elegí esta dura carrera. Quizás por eso me han hablado muy mal de otros y no por eso les he creído.
Por eso es muy fácil hablar de Victorio y Lucchino y acusar a una Hermandad de homofobia. Yo le debía el beneficio de la duda y le pregunté a la Gata Roma. Y ella me habló de otras cosas...
Será por hablar con todo el mundo...
También me dijo la Gata Roma que me debía una "El de la Caña". Hoy me la devolvió.
Y con intereses. Nunca mejor dicho.
Podría decir muchas cosas. Podría dar rienda suelta a mi ego. Hablar del triunfo de la voluntad. Pero nunca he sido tipo de máscaras. La suerte es la suerte y siempre estará ahí.
Ya les aseguro que no estoy mejor preparado que los otros 3000 jipis que se examinaron conmigo este año. Podría decirles otra cosa. Pero no. La realidad es la realidad. Y en mi oposición la suerte es tan importante que más que oposición es lotería.
En fin. No me vendo muy bien. Eso es cosa de otros. Digamos que yo soy mucho más prosaico.





